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No conozco las instrucciones que recibieron los árbitros participantes en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010, pero tal parece, por lo visto en la mayoría de los partidos, que les instruyeron
a tener mucho cuidado con el uso de las tarjetas, ya que apreciamos como el 70% de los nazarenos procedían al dialogo excesivo y con lenguaje corporal, llamando la atención a los jugadores en forma ostentosa en situaciones en las que de acuerdo a las Reglas de Juego ameritaba una amonestación por jugada temeraria o a veces hasta con fuerza excesiva.
En los Saques de Esquina, como es costumbre, fue más continua ésta situación sin que se atrevieran a tomar alguna sanción contra los jugadores que se empujaban y jalaban, ya estando el balón en juego.
En un Tiro Penal, vimos una excepción y después una decepción, tal fue el caso cuando el árbitro guatemalteco Carlos Batres sancionó perfectamente un penal y expulsión al defensa Gerard Piqué (España), teniendo además el valor de repetirlo por invasión de compañeros del ejecutante, pero... posterior a la ejecución del tiro ya no se atrevió a sancionar un nuevo penal cometido por el portero paraguayo Justo Villar contra otro delantero Español, en fin como decía la abuelita “lo que hizo con el pico, lo borró con la cola”.
A veces, en aras de la continuidad y de no quitarle placer al juego, se dejan de sancionar algunas
“faltitas” que no tienen consecuencia, pero se notó manga ancha para jugadores que se pasaban de la raya, todavía siento escalofrío al ver la patada del holandés Nigel de Jong al pecho del español Xavi Alonso, sin que se sancionara con tarjeta roja por haber sido una Conducta Violenta, acción que todos los asistentes al estadio apreciaron conjuntamente con televidentes, narradores y prensa escrita... menos el árbitro. Aquí recuerdo lo expresado por un expresidentes de la Comisión de Árbitros (q.e.p.d.), que decía “el árbitro esta en el campo para ver, no para no ver”.
En los Saques de Banda (Regla 15), no recuerdo que hayan cambiado la posesión del balón por haberlo realizado mal, desafortunadamente vimos como casi todos los jugadores ponían el balón en juego lanzándolo como si estuvieran jugando Baskteball, en pocas palabras “como se les dio la gana”.
Otro detalle, importante a mencionar, fue el que el árbitro uzbeco Ravshan Irmatov, que dirigió el encuentro inaugural de la Copa del Mundo entre Sudáfrica vs. México, se permitió sancionar en dos juegos, algunas faltas que se cometieron fuera del terreno de juego, señalándolas dentro del mismo. Aquí debió, de acuerdo a las Reglas de Juego, amonestar (si lo ameritaba la infracción) al o los jugadores y reanudar el partido con balón a tierra.
En relación a la acción donde el inglés Frank Lampard (en el partido Inglaterra vs. Alemania), realizó un disparo y el balón pegó en el travesaño e ingresó a la portería, es decir rebasó completamente la línea de meta, el gol válido no fue otorgado ni por el árbitro asistente, ni por el árbitro central, convirtiendo esta jugada en uno de los más grandes errores del mundial. Aquí, si no mal recuerdo, se proyectaba ubicar a un juez de gol para cada portería (como ocurre con algunos encuentros de UEFA), quien tendría la labor de asistir a los árbitros en los casos graves (como el que ocurrió), pero tristemente la FIFA no se ha decidido a utilizarlos.
Reciban un cordial saludo de su amigo
Enrique Mendoza Guillén
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