Recuerdos Arbitrales...

 Por: Profr. Enrique Mendoza Guillén  

Fue un gran árbitro...

En este recuerdo arbitral, me voy a referir al primer árbitro netamente mexicano (nacido en México), quien nos representó, al ser una de las mejores cartas del arbitraje mexicanos en ese tiempo, en la Copa del Mundo efectuada en el año de 1970, el Sr. Abel Aguilar Elizalde.

Algunas de sus características como persona es el ser un hombre discreto, mesurado, centrado en sus decisiones y muy rara vez empañaba su labor arbitral en los 90 o más minutos que duraba el partido, motivo por el cual la Comisión de Árbitros lo designaba continuamente, también llegó a destacar por sus conocimientos y atributos, presencia, personalidad y regularmente actuaba casi en todas la jornadas del campeonato que en esos tiempos (1965-1974), eran aproximadamente de 38.

En el aspecto de compañerismo, se constituyó en el defensor de los derechos de los árbitros, ya que en las reuniones con directivos, siempre velaba por que se respetaran esos derechos tanto personales como económicos y siempre estaba al tanto de los tabuladores de pagos de honorarios a los árbitros solicitando casi siempre mejoras en los mismos y también de los viáticos. En aquel entonces nadie tocaba ese punto solo él.

En relación a su designación para participar en la Copa del Mundo, Abel Aguilar pasa a la historia como el primer Mexicano que actúa como central en un torneo de este calibre, ya anteriormente Fernando Buergo designado previamente no lo pudo hacer por enfermedad. Recordemos que la FIFA ya había autorizado al Prof. Diego de Leo (Italiano) y al Profr. Arturo Yamasaky (Peruano), a representar a México en dicho certamen.

Una vez confirmada su designación mundialista, tuvo el caballeroso gesto de convocar un convivio para festejar el acontecimiento conjuntamente con todos los árbitros de la Asociación de ese tiempo.

Ya en su participación en la Copa del Mundo, recibió con gran alegría la noticia de su designación por parte de la Comisión de Arbitraje de FIFA, para dirigir el partido entre las Selecciones Nacionales de Alemania vs. Perú el 10 de junio de 1970 a las 16:00 horas en el estadio Nou Camp de León y al ser entrevistado por un importante periódico deportivo, comentó: “estoy muy contento, tranquilo haré un buen papel y sé que es una gran responsabilidad pero sabré cumplirla”.

Después del juego, donde por cierto ganó Alemania por 3 goles a uno y ya en el vestidor arbitral mientras se repartían abrazos y felicitaciones de compañeros y amigos que se congratulaban de su labor, él comentó “mi objetivo era dirigir un partido en la Copa del Mundo y llegué a esa meta, ahora ojalá tenga suerte y me sigan designando, debo agradecer de mi buena actuación también a mis compañeros Antonio Sbardella (árbitro muy reconocido en Italia) y José María Ortíz de Mendibil (España), que fungieron como mis jueces de línea por su buen apoyo”.

Del juego les comentaré que hizo un estupendo arbitraje, demostrando el porqué de su designación dentro del selecto grupo de los mejores árbitros del mundo, los comentarios eran que después de esto, formaría parte de la lista para juegos de 4os. de Final e incluso los oficiales de la FIFA presentes en el juego, eran el Sr. José Ma. Codesal y René Courté (Secretario Adjunto), comentaron que seguramente su arbitraje tan imparcial, sereno y enérgico le podrían valer para seguir actuando en este mundial, cumpliendo con su palabra, al dejar bien acreditado en ese juego al arbitraje Mexicano.

Posteriormente ya en los campeonatos locales de la primera división, siguió siendo un árbitro de base para los juegos más importantes del futbol mexicano y en lo personal a manera de consejo, nunca se me olvidó lo que me comentó alguna vez: “Ya verás Enrique que cuando debutes en la 1ª. división vas a comprobar que tus compañeros y amigos , ya no te tratarán igual que antes”, y así fue.

Finalmente, fiel a sus convicciones, no aceptó algunas situaciones como el haberlo designado para un juego de la 2ª. División en Monterrey, porque sintió que era una invitación al retiro, y por ello presentó su renuncia con carácter de irrevocable, terminando así con su brillante carrera y el ciclo de este que fue un gran árbitro..
.

Continuarán los recuerdos arbitrales...

Reciban un cordial saludo de su amigo

Enrique Mendoza Guillén