Recuerdos Arbitrales...

 Por: Profr. Enrique Mendoza Guillén  

Recordando a Marco Antonio Dorantes García

En esta ocasión me voy a referir a un árbitro egresado del 2o. Curso para Árbitros de Futbol
Profesional dirigido por el profesor Diego de Leo, el Sr. Marco Antonio Dorantes García. 

Dorantes García en su vida personal, era socio de uno de sus hermanos en una fábrica de plásticos, y tenía una tienda de ropa deportiva donde personalmente atendía, además de ocupar su tiempo estudiando para ser árbitro profesional.

Sus inicios como árbitro, fueron como el de la mayoría de los colegas de nuestra generación en el año de 1963, es decir, dirigir partidos del llano (sector aficionado), pasando por categorías infantiles, juveniles, reservas, etc., posteriormente dirigió encuentros de 3ª. y 2ª. división, para finalmente ser designado como juez de línea y árbitro de la Primera División. 

Teníamos la obligación de asistir todos los martes a las charlas técnicas, además de entrenar los martes y jueves de las 7 a las 10 de la noche, y en ocasiones a doble jornada y estudio constante de las Reglas de Juego.

Marco Antonio era un árbitro con una personalidad muy discutida, a veces en su trato en general era de una persona elitista, vestía en forma muy elegante, procuraba la ropa de muy buena calidad que mencionaba constantemente en nuestras reuniones, actitud muy respetable pero que en ocasiones no todos los compañeros apreciaban, opinaban que era una persona presuntuosa.

Otra de sus cualidades personales y que le ayudó a destacar en su carrera arbitral, fue que dominaba el idioma Inglés y el Alemán, por ello en las ocasiones que se requirió de sus habilidades como traductor, el siempre colaboraba teniendo muy buena imagen antelos directivos que nos acompañaban en actos como la 1ª. Convención Nacional de Árbitros Profesionales que se realizó en el año de 1970, donde tuvimos la distinción de convivir con el Sr. Ken Aston, entonces instructor de FIFA.

Ya en el terreno arbitral, me parece que realizó una brillante carrera, siendo premiado con el “Silbato de Oro” y el "Citlalli".

Dentro de sus logros internacionales, llegó a dirigir como árbitro en dos semifinales Olímpicas: en Alemania y Montreal, en las que fue superado por el alemán Chencher y Ramón Barreto de Uruguay, quienes a la postre dirigieron las finales de dichos torneos.

En otra etapa de su carrera, fue enviado a los Estados Unidos, en parte por su conocimiento del idioma, a dirigir un juego entre las selecciones de Estados Unidos vs. Francia en la ciudad de Nueva York. Al término del juego, dejó tan satisfechos a los patrocinadores que le ofrecieron un contrato para arbitrar en la naciente Liga Norteamericana de Futbol durante 3 meses.

Tuvo destacadas participaciones en esta liga y como premio el equipo Cosmos de New York lo invitó a dirigir un partido amistoso en dicha ciudad, que en ese tiempo promocionaba el futbol conjuntamente con Edson Arantes do Nacimento “PELE”, teniendo como jueces de línea a Joaquín Urrea y este su seguro servidor.

En nuestro país, fue designado para dirigir el juego entre las Selecciones Nacionales de México vs. Argentina que ganó México, posteriormente dirigió el encuentro entre México vs. Brasil en la ciudad de Guadalajara, donde perdió el Tricolor por 3 a 0 ante los cariocas.

También sufrió momentos desagradables y tristes, como cuando en un juego entre los equipos Veracruz vs. La Piedad, expulsó a 4 jugadores de La Piedad, toda su banca y Cuerpo Técnico, con todo ello por supuesto que ganó el encuentro el equipo local. En la semana siguiente fue designado para dirigir el juego La Piedad vs. Morelia y como era de esperarse lo recibieron a pedradas hostigándolo en todo momento.

Otro bache en su carrera, ocurrió el 3 de junio 1973, en la Semifinal de Vuelta del Torneo 72-73, en el Estadio Azteca, con una gran asistencia, en el partido entre los equipos Cruz Azul vs. Atlas, donde en una acción en la que se disputaban el balón, el atlista Abel Verónico y el cementero Marco A. Ramírez, se provocaron y empujaron, por lo que Marco Dorantes amonestó a Verónico, pero no a Marco A. Ramírez. El encuentro empezó a complicársele cuando el jugador del Atlas, Julián Bonifacino, hizo una entrada violenta sobre Horacio López Salgado y Ary Da Silva sobre Fernando Bustos, Agustín Méndez sobre el mismo Bustos, obligando a Dorantes a aplicar las Reglas de Juego, expulsando a 4 jugadores del Atlas en el minuto 35, entonces el jugador Agustín Méndez (Atlas), en un momento de la discusión, lanzo el balón golpeando en la cabeza a Marco Dorantes y por supuesto que fue expulsado y fue reportado en la cédula (informe arbitral ), recibiendo una sanción por parte de la comisión disciplinaria por un año.

Algunos medios de difusión lo criticaron fuertemente por haber expulsado a los 5 jugadores Atlistas, tratando de crucificarlo por haber aplicado correctamente las Reglas de Juego, sin reflexionar que fueron los jugadores los que ocasionaron con sus acciones la suspensión del juego.

Yo creo que Marco Antonio Dorantes se retiró satisfecho de haber logrado muchas de las metas que se propuso, solamente le faltó alcanzar una de las más importantes que todo árbitro aspira conseguir, la de dirigir partidos en una Copa del Mundo, meta que tampoco pude alcanzar, pero estoy convencido de que quienes fueron designados en nuestro lugar, hicieron un gran papel, como Mario Rubio Vázquez en España 82 y Antonio R. Márquez en México 86
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Continuarán los recuerdos arbitrales...

Reciban un cordial saludo de su amigo

Enrique Mendoza Guillén