El Árbitros...

 Por: Rafael Herrera Aguirre  

Algunos de los factores principales que nos demuestran en cada partido los árbitros de élite son:

Personalidad y Conocimiento de las Reglas de Juego
Parte de la grandeza y éxito de un árbitro es tener un amplio conocimiento de las Reglas de Juego.
Sólo un árbitro confiado en ese conocimiento puede estar seguro de poder enfrentarse a problemas repentinos y resolverlos en forma reglamentaria.
La personalidad también desempeña un aspecto sumamente importante en su labor, ya que con ella el árbitro dará decisiones convincentes, reconociendo también el hecho de que parte del estilo óptimo es aquel en el que se demuestre firmeza y cordialidad, sin caer en la intransigencia, exageración o prepotencia.

La Ventaja
El árbitro permitirá que el juego continúe si el equipo contra el cual se ha cometido una infracción se beneficia de una ventaja y sancionará la infracción cometida inicialmente si la ventaja prevista no sobreviene en ese momento.
Si una amonestación se debe aplicar debido a la falta original, se deberá hacer en la próxima e inmediata detención del juego.

Jugador que sufre una hemorragia
El árbitro se asegurará que todo jugador que sufra una hemorragia salga del terreno de juego para ser atendido.
El jugador sólo podrá reingresar al juego tras la señal del árbitro, quien se cerciorará de que la herida haya dejado de sangrar.
Es necesario recordar, que por disposición de la Comisión Médica de la FIFA, la ropa manchada de sangre deberá de cambiarse.

Jugadores Lesionados
El árbitro interrumpirá el juego si juzga que algún jugador ha sufrido una lesión grave y se encargará de que sea transportado fuera del terreno de juego.
Si el jugador está sólo levemente lesionado, permitirá que el juego continúe hasta que el balón esté fuera de juego.

Procedimiento en caso de jugadores lesionados
El árbitro permitirá que el juego continúe si, en su opinión, la lesión es leve y cuando el balón deje de estar en juego se acercará al jugador para determinar el paso a seguir.
Interrumpirá el juego si juzga que algún jugador ha sufrido una lesión grave.
Después de consultar con el jugador lesionado, autorizará el ingreso de dos representantes del cuerpo médico (médico y kinesiólogo o masajista), para evaluar únicamente la lesión y organizará el traslado seguro y rápido, fuera del terreno de juego.
Los camilleros, a una señal del árbitro, entrarán en el terreno de juego al mismo tiempo que los médicos, para acelerar la salida del jugador.
Cuando exista un choque de cabezas o una herida sangrante, el árbitro debe detener el juego inmediatamente. No está permitido tratar al jugador en el terreno de juego, salvo que el lesionado sea el guardameta.
Una vez autorizada la entrada de los médicos, el jugador lesionado deberá abandonar el terreno de juego, ya sea en camilla o caminando. Si el jugador no cumple con esta disposición, deberá ser amonestado por conducta antideportiva.
Estando el balón en juego, el jugador podrá ingresar al terreno de juego solamente por la línea de banda; cuando el balón esté fuera de juego podrá hacerlo por cualquiera de las líneas (banda o meta), en ambos casos, con la anuencia del árbitro.
El árbitro añadirá, al final de cada período, el tiempo perdido por lesión.

El espíritu de las Reglas de Juego
En el espíritu de las Reglas de Juego, los encuentros deben ser jugados con el menor número posible de interrupciones y por ello, el deber del árbitro es sancionar solamente las faltas cometidas deliberadamente.
Si el árbitro silba constantemente faltas insignificantes o dudosas, enerva a los jugadores, provoca su mal humor y quita placer de juego a los espectadores.