De la cancha al pantalón largo...

 Por: Iñaki Brunet  

Se viene la liguilla, torneo desarrollado en similitud a los “play off” de las ligas de los deportes de nuestro vecino del norte, sin lugar a dudas una decisión acertada en su momento; una liga situada en la zona con el peor nivel del orbe, equipos sin participación en torneos continentales de jerarquía, eran las condiciones cuando se decidió iniciar con ella, y así se obtenía una competencia a eliminación directa que aseguraba pasiones y espectáculo.
El futbol mundial ha cambiado, hoy la Copa mundial de clubes es una realidad y por mas que la “Concachampions” por si misma no sea un gran atractivo, al tener un premio tan trascendente la jerarquiza, a esto hay que sumarle la Sudamericana y la Libertadores que se participa de forma ordinaria, lo que lleva a los equipos a la participación de torneos con eliminación directa y posibilidades reales de trascender a nivel mundial.
En la FMF muchos experimentos se han realizado: pasar de 18 equipos a 20 y de nuevo a 18 , eliminar la segunda generando una primera “A” mas chica y sin zonas luego mas grande y con Zonas, poner limites de edad-quitar limites de edad, menos extranjeros-mas extranjeros, equipos sin derecho asenso-ascenso promocional-intento de desaparición del asenso, ligas de reservas, eliminación del torneo de copa, son solo algunos.
Hoy tenemos dos torneos cortos con sus liguillas, un solo ascenso con sistema de cocientes y la clasificación a los torneos de la CONMEBOL desvinculado parcialmente de la liga, lo que da por resultado un futbol mediocre. 
El sistema de competencia requiere con urgencia cambios hay que: eliminar la liguilla, reinstalar la Copa con las divisiones de ascenso, aumentar a dos ascensos directos y dos promocionales y definir la clasificación a los torneos Concachampions, Sudamericana y Loi con los resultados de los torneos de Copa y Liga.
Si no se hacen cambios, no solo lo deportivo seguirá afectado, como queda demostrado con nuestra Selección, las gradas estarán cada día mas vacías y el control remoto será implacable.